Planifica el Monitoreo Energético en tu Empresa

Los temas ambientales están tomando mayor importancia durante los últimos años, ya sea por una filosofía económica para lograr ahorros, o imagen para reducir los impactos ambientales, o para tomar mejores decisiones para la empresa y para el consumidor.
Sin embargo, las políticas de reducción de consumo energético o la eficiencia energética terminan siendo más impulsivas, cuando se basan en percepciones personales. Por lo tanto, se termina tomando decisiones, que no cuentan con un respaldo científico y, por lo tanto, no cuentan con información sobre la verdadera eficiencia, efectividad o impacto directo. Asimismo, no se tiene forma alguna de poder asegurar la buena ejecución y toma de decisiones o finalmente si las decisiones en cuanto a energía terminan siendo las correctas para la empresa. Esto ocurre en la mayoría de las empresas, ya que se reducen los costos de consumo energético, cambiando focos, invirtiendo en nuevas maquinarias o en su defecto cambiando líneas de producción completas. Realizar estos cambios, sin saber a ciencia cierta el impacto sobre los costos, el rendimiento y la eficiencia de la empresa pueden resultar siento contraproducentes o incluso generar un impacto completamente contrario al que se desea.
El monitoreo energético permite ver al momento y de forma continua el consumo energético y determinar los puntos de botella o las causas específicas de los incrementos o reducción de costos, los picos de consumo, la estacionalidad y los cambios en tendencias, ya sea luego de acciones que apuntan a las reducciones de uso de electricidad o para ver el comportamiento de la empresa. Es en este punto que nos debemos preguntar ¿sabemos exactamente cómo es el comportamiento de nuestro consumo energético? ¿Estamos seguros que, nuestras acciones son correctas y correctivas?
Entonces, viene una pregunta, que toma mayor relevancia y que acompaña a las anteriores. ¿Para cuándo es oportuno planificar y programar el monitoreo energético? La respuesta, por más lógica que suena, pasa desapercibida por la mayoría de los tomadores de decisiones. Se debe planificar y programar un monitoreo energético antes de tomar decisiones importantes, antes de realizar inversiones o lo antes posible, de forma que se pueda permitir a los tomadores de decisiones tener una mejor visión sobre la dirección que está teniendo la empresa, institución o planta y así poder saber a ciencia cierta el nivel consumo eléctrico de las maquinarias o incluso para poder tener una mejor visión de la planificación y programación del mantenimiento preventivo de la maquinaria[1] y del momento de realizar inversiones, que puedan generar retornos importantes a la empresa.
Respondiendo, por lo tanto, a la pregunta, sobre el momento oportuno de monitorear la energía, para tener una base de datos, que nos permita impulsar una toma de decisiones oportuna y correcta, llevando a la eficiencia energética, la respuesta viene más del lado del experto en el monitoreo de eficiencia energética, que de la empresa misma, que requiere de dicho servicio. Para eso tenemos que aclarar, lo que significa un modelo B2B – business to business. Un modelo comercial entre dos empresas que se basa en la relación de una con la otra, sin considerar la relación con el consumidor final, se enfoca en el proceso de la creación del producto o servicio de la empresa a la que se está asesorando. Estos modelos de negocios se basan principalmente en el asesoramiento a empresas, cuyos procesos son complejos y que requieren un seguimiento minucioso, como dijimos, en acompañamiento de equipos especiales y personal especializado. El propósito en sí no busca mejorar el producto o servicio final, aunque esto está implícito, si no a mejorar el proceso de su confección con los menores costos posibles. Naturalmente, no se enfoca en servicios y productos pequeños para una distribución minorista, si no poder atender a un mercado masivo. Y por supuesto, los modelos B2B apuntan a una relación de largo plazo.
El monitoreo energético cumple estas condiciones, de largo plazo, de mejoramiento del proceso, a menores costos, con visión a abastecer a un gran mercado, con un producto de calidad, sin necesariamente tener en mente al consumidor final, ya que el objetivo es mejorar el proceso, en mercados de distribución masiva. En este entendido, al tener como sujeto de monitoreo al proceso, cuestiones como los equipos, los insumos, el consumo, el personal, la temperatura, las condiciones laborales, los circuitos, las conexiones, la experiencia de la empresa en el manejo de sus procesos y en el mantenimiento de sus equipos, sus visiones de inversión terminan siendo más importantes para analizar en el monitoreo, que busca incrementar la eficiencia.
Por lo tanto, el monitoreo no funciona simplemente tomando notas y apuntes a mano y visitando cada una de las estaciones de la planta o de la empresa, si no que requiere del apoyo de equipos, programas, intercomunicación entre los asesores y el equipo de producción, conexión entre el equipo ejecutivo y el equipo comercial y el equipo financiero. Todo en busca de mejorar las condiciones de visualizar las inversiones y los futuros retornos o tener una mejor noción de los futuros retornos esperados.
El monitoreo es una actividad estratégica, que debe acompañar a la empresa a lo largo de su vida, para que las decisiones puedan ser tomadas con información al día, respaldadas por data y análisis especializado, coordinado con un equipo experimentado en la lectura de información del comportamiento de energía y la visión para entender el sector y para dar recomendaciones, que puedan generar un incremento en la eficiencia de la empresa, al tiempo de poder seguir de cerca su comportamiento luego de la implementación de las mejoras planteadas.
Por lo tanto, el momento preciso para buscar el monitoreo energético es cuando la empresa asesora identifica empresas, que cumplan un consumo mínimo de energía, que refleje su producción y su tamaño, y en el momento que la empresa de ese tamaño mínimo o mayor no tenga la capacidad de saber cuál línea o sistema está produciendo cuánto, cuánto más o por qué y por lo tanto se le hace difícil poder visibilidad las actividades, el desgaste, los picos, entre otros de sus diferentes líneas de producción.
En conclusión, en cuanto a cuándo se debe acudir al asesoramiento en monitoreo energético para lograr la eficiencia energética, el momento clave es en cuanto se quiera mejorar la eficiencia sin incrementar los costos y mucho más en cuanto se esté contemplando en realizar una inversión, para la cual se quieran estimar los retornos o eventualmente impulsarlos a través de la reducción de costos, el incremento de producción y la mayor eficiencia productiva y en cuanto se haya llegado de un nivel de producción, cuyas líneas sean difíciles de entender a ojo descubierto y sin un análisis intuitivo, más que un análisis basado en información.
[1] La maquinaria más desgastada y con mantenimiento pendiente es la que termina consumiendo más energía y siendo más ineficiente en el proceso de producción
Artículo escrito por: Juan Pablo Alvarez
